Ir al contenido principal

 Mi vida empezó el día 17 de agosto de 2003, después de que durante mucho tiempo toda mi familia pensara que sería el primer niño en la familia (pero claramente no fue así). Mi papá se llama Antonio y mi mamá se llama María, soy su tercer hija y mis dos hermanas mayores, han resultado ser mi más grande inspiración por su gran caracter y todo lo que han logrado.

Personalmente siempre me ha gustado la escuela. Recuerdo muy hábidamente que incluso antes de inciar preescolar, yo le pedía mucho a mis papás que por favor ya me incribieran a la escuela junto con los demás niños, yo "leía" historias y me inventaba finales y cuando por fin fui a la escuela fue muy emocionante para mi. Toda la primaria también me la pasaba en encuentros lectores (y curiosamente ahora que soy practicante también es de los temas que mas me gustan) y comencé a adquirir pasatiempos y pasiones que me motivaban mucho pero actualmente no conservo ninguna de ellas. Hubo un periodo de mi vida que si bien, debido a lo dificil que fue no recuerdo al 100 por ciento, no lo borraria ya que hoy en día me considero una persona muy transparente y sociable hasta cierto punto, pero esto no siempre fue así, sino que esas experiencias me hacen valorar el conjunto de habilidades y valores que el día de hoy soy. 

Mi preparatoria fue el cobach 28, una de mis épocas preferidas donde conocí personas maravillosas y donde nuevamente descubrí otros gustos, por ejemplo, descubrí que me gustaba mucho la química, también salía mas. Ahí conocí a mi novio actual, que si bien es muy cursi mencionarlo en este tipo de escritos, definitivamente (tras un ir y venir de mas de 4 años) también tiene mucho que ver en mi forma de ver la vida, pues también se convirtió en una inspiración al ser el un muchacho muy centrado, independiente y único con el que he vivido toda una novela, pues sin importar los hechos, la distancia o los obstáculos, está para mi. No solo el, sino el tiempo mismo se ha encargado de demostrarme que es mi persona. Definitivamente pienso que seré afortunada si la vida nos sigue permitiendo crecer juntos. 

Mi vocación por ser maestra comenzó mas exactamente en la pandemia. Durante esa época yo tenía muchos sentimientos encontrados al estar a pocos meses de tener que elegir una carrera, pues pronto comenzarían a sacar fichas a las universidades pero a pesar de hacer mil y un tests y pensarlo demasiado, no me imaginaba a futuro en ninguna otra carrera. Mi sueño era inspirar a las personas, dejar una huella en la sociedad y ayudar de alguna manera a los niños, pues siempre me han parecido seres extraordinarios. Me gustaban tantas cosas, pero después de convivir más con mi sobrina en este tiempo, viendo de nuevo cómo era una clase de educación primaria, definitivamente supe que debía ser docente. 

Mi tiempo en la becene se ha sentido como una montaña rusa pero diría que la carrera si ha sido lo que esperaba. 

Gracias por leer, espero que les haya parecido interesante.



Comentarios

Publicar un comentario